Condensación y moho
La mayoría del moho doméstico es condensación: el vapor del aire de la casa se convierte en agua al tocar las superficies más frías, que son los cristales, las esquinas, la unión de la pared con el techo y la pared que queda detrás de los muebles. Ahí, con la superficie mojada de forma repetida, crece el moho.
Entenderlo tiene una ventaja práctica: la condensación se puede predecir con una tabla de puntos de rocío y se corrige bajando la humedad del aire o calentando la superficie. En esta sección lo explicamos con números, incluido el método que usa el Código Técnico para saber si un muro va a condensar.
No todas las manchas son condensación. Las que suben desde el suelo o crecen desde un punto concreto tienen otro origen, y ningún deshumidificador las resuelve; por eso incluimos cómo distinguirlas. Y cuando el moho ya está, explicamos cómo limpiarlo con seguridad, qué no mezclar y por qué no conviene pintar encima hasta haber corregido la causa.
Las guías de condensación y moho:
