Deshumidificar por estancia
Cada espacio de la casa tiene su propio problema de humedad y su propia solución. En el dormitorio manda el ruido; en el baño sin ventana, el extractor va antes que el deshumidificador; en el sótano y el garaje, el frío decide la tecnología; en el armario, el volumen es tan pequeño que basta un absorbente; y en un trastero sin enchufe, la ventilación hace más que cualquier aparato.
Por eso no conviene comprar «un deshumidificador para la casa» sin pensar dónde va a estar. Un equipo de compresor que funciona muy bien en un salón calefactado apenas rinde en un garaje a 8 °C, y uno grande con ruedas estorba en un baño de cuatro metros cuadrados. En estas guías explicamos qué funciona en cada sitio, qué no, y cuándo la solución no es un aparato.
Si la estancia que te preocupa tiene manchas en la pared, antes de elegir nada comprueba qué tipo de humedad es: la que sube del suelo o entra desde fuera no se resuelve con ninguno de estos equipos.
Las guías por estancia:


