Humedad en Casa

Desagüe continuo: cuándo y cómo montarlo

Actualizado septiembre 2026 · 5 min de lectura

El depósito es cómodo hasta que deja de serlo. Un equipo de 20 L/día con depósito de 2 litros exige vaciarlo varias veces al día cuando trabaja en serio, y en cuanto se llena, el aparato se para: el resto del día ha consumido cero y ha extraído cero. El desagüe continuo es un tubo que lleva el agua al sumidero y convierte el equipo en algo que funciona solo.

Deshumidificador con el depósito de agua sacado y apoyado delante del aparato
Deshumidificador con el depósito de agua sacado y apoyado delante del aparato. Foto: Ingolfson, dominio público, vía Wikimedia Commons (redimensionada).

Cuándo es obligatorio y cuándo es un lujo

Situación¿Necesitas desagüe continuo?
Salón, con alguien en casa a diarioNo, el depósito basta
Modo ropa secando una coladaRecomendable: el depósito se llena rápido
Dormitorio toda la nocheRecomendable: si se llena a las 3:00, muchos modelos pitan
Sótano, garaje o trasteroSí, imprescindible: nadie va a vaciarlo
Segunda residencia cerrada en inviernoSí, imprescindible
Bajada inicial desde el 75 % de humedadSí, durante esa primera semana

Si lo que dudas es si el equipo da la talla para la estancia, eso es otra cuestión y se resuelve con la tabla de capacidad por metros cuadrados: el desagüe cambia la autonomía, no la potencia.

Por gravedad: lo normal

La mayoría de los equipos domésticos traen una boca tapada en la parte trasera o inferior, un tapón de goma y a veces un tramo de tubo. El montaje es sencillo, pero tiene cuatro condiciones que, si se incumplen, hacen que el agua se quede dentro o rebose:

Prueba el montaje antes de dejarlo solo: vierte medio litro de agua por la boca del equipo con el aparato apagado y comprueba que llega al sumidero sin gotear en ningún punto. Cinco minutos que evitan encontrar un charco al volver de vacaciones.

Con bomba de condensados

Si el único desagüe está más alto que el equipo —lo habitual en un sótano, donde el sumidero puede estar en otro nivel— hace falta una bomba de condensados, que eleva el agua unos metros. Algunos modelos la traen integrada; si no, se vende aparte. Dos avisos: hace un ruido intermitente al arrancar, lo que en un dormitorio es peor que el propio compresor, y es una pieza más que puede fallar, así que conviene que el equipo siga teniendo depósito como respaldo.

Dónde llevar el agua

El sumidero de la ducha, el desagüe del lavadero o el sifón del lavabo. Tres cosas a tener en cuenta:

El agua que sale no es potable

Es agua condensada que ha pasado por una batería y un depósito con polvo, esporas y biofilm. Sirve para el inodoro o para fregar suelos, no para beber, cocinar, ni llenar el planchado. Para las plantas tampoco es ideal: al ser destilada no aporta minerales y puede arrastrar restos metálicos y detergentes del circuito.

Y si usas el depósito en vez del desagüe, lávalo cada pocas semanas. Un depósito con agua estancada semanas desarrolla olor, y el ventilador lo reparte por la habitación —el problema que estabas intentando resolver.

Lo que no arregla el desagüe

El desagüe continuo hace que el equipo no se pare; no aumenta su capacidad. Si el aparato está mal dimensionado para la estancia seguirá quedándose corto. Y si el equipo extrae muy poca agua aunque no se pare, probablemente sea normal: con la humedad ya en el 45 % un equipo de 20 litros puede sacar 2 a 4 litros al día, como explico en consumo eléctrico. Mide antes de sospechar del aparato: cómo medir la humedad.

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