Humedad en una casa nueva: por qué aparece y cuánto dura
Una vivienda recién construida o reformada tiene agua de obra dentro de sus materiales: el mortero, el yeso, el hormigón y la pintura se aplican húmedos y tardan meses en secar del todo. Esa agua sale al aire de la casa en forma de vapor, y si coincide con el primer invierno y con ventanas nuevas muy estancas, aparecen cristales empañados y manchas aunque la casa esté perfecta. Es un problema temporal, pero hay que gestionarlo bien para que no deje moho.
De dónde sale el agua
- Morteros y enlucidos: se amasan con agua y fraguan perdiéndola poco a poco.
- Yeso en paredes y techos: se aplica en pasta y tarda en secar, sobre todo si la capa es gruesa.
- Soleras y recrecidos de suelo, que además quedan tapados por el pavimento.
- Pinturas al agua, en las primeras semanas.
Cuánto tarda en secar depende del espesor, de la estación y de la ventilación, así que no hay un número válido para todas las casas. Lo útil es medir: un higrómetro en las habitaciones principales te dice cuándo el problema está remitiendo. Cómo hacerlo está en cómo medir la humedad.
Por qué se nota justo el primer invierno
En invierno las paredes exteriores y los cristales están fríos, así que el vapor que sueltan los materiales condensa sobre ellos. A la vez, las ventanas actuales cierran mucho mejor que las antiguas: ya no hay rendijas por las que se renueve el aire sin que nadie lo decida. El Código Técnico obliga por eso a que las viviendas tengan un sistema general de ventilación, con aberturas de admisión en dormitorios y salón y de extracción en baños y cocina. Si esas rejillas o los microventiladores de las ventanas se tapan «porque entra frío», el vapor de obra se queda dentro.
Qué hacer el primer año
| Medida | Por qué |
|---|---|
| No tapar rejillas ni aireadores | Son la ventilación de la casa; sin ellos el vapor no sale |
| Ventilar a diario, 5-10 minutos con ventilación cruzada | En invierno el aire exterior trae poca agua y saca la de obra |
| Calefacción moderada y constante | Mantiene las superficies templadas; un calor fuerte y repentino puede agrietar yesos |
| Muebles separados de las paredes exteriores | Deja que el aire circule y la pared se seque |
| No tender dentro ni sumar vapor | La casa ya tiene agua de sobra que expulsar |
| Deshumidificador si pasa del 65 % de forma sostenida | Acelera el secado sin enfriar la casa |
Por qué ventilar en invierno seca, aunque fuera llueva, está explicado con números en ventilar o deshumidificar.
El deshumidificador en obra nueva
En una casa nueva ya habitada y calefactada, un deshumidificador de compresor con higrostato al 50-55 % es una buena ayuda durante el primer invierno. Al principio extraerá mucha agua y conviene conectar el desagüe continuo para no vaciar el depósito varias veces al día; lo explicamos en desagüe continuo. En una vivienda todavía sin calefacción ni habitar, más fría, encaja mejor un desecante: ver compresor o desecante. La capacidad se calcula como siempre, con la calculadora.
Lo que conviene esperar
- No pintar de nuevo ni empapelar paredes que todavía tienen manchas de humedad: el acabado nuevo atrapa el agua y se ampolla.
- Revisar con el higrómetro antes de colocar suelos de madera o muebles a medida contra paredes exteriores; el fabricante del suelo suele indicar las condiciones de humedad del soporte.
- No confundir agua de obra con un defecto, pero tampoco al revés: si una mancha crece desde un punto concreto o empeora con la lluvia, puede ser una filtración, y en una casa nueva eso es un asunto de garantía. Cómo distinguirlo está en por qué hay humedad en casa.
Cuándo deja de ser normal
La humedad de obra va a menos con el tiempo: cada mes el higrómetro debería marcar algo menos con los mismos hábitos. Si pasado el primer año la casa sigue con condensaciones fuertes pese a ventilar, el problema ya no es el agua de los materiales, sino la ventilación, los puentes térmicos o una entrada de agua, y conviene revisarlo con el constructor o un técnico.
Fuentes
- Código Técnico de la Edificación, DB HS 3, apartado 3.1.1: las viviendas deben disponer de un sistema general de ventilación, con admisión en locales secos y extracción en locales húmedos.
